domingo, 24 de enero de 2016

Párate un momento a pensar, y retrocede. Retrocede hasta todos los momentos que tuvieron lugar antes, en un momento de tu vida que realmente te considerases feliz. 
Para. Analiza. Observalo desde fuera y pon atención, porque siempre habrá un transfondo y una segunda cara que en su momento fuistes incapaz de ver. 
Porque, conforme pasa el tiempo, ves las cosas de otra manera, las sientes distintas. Eres capaz de ver cosas que antes no veías, sentir cosas que antes no podías y normalizar momentos que posteriormente eran algo exagerados. Ver las cosas malas, las buenas, las terceras personas... El fin de las relaciones, el comienzo de otras. 
Solo deshazte de ellas, deshazte de todas aquellas cadenas que te atan a tu pasado. Que te machacan día a día, cómo la vida de los demás continua su ritmo y la tuya se estanca en encontrarle sentido al pasado. "Agua pasada no mueve molinos" ¿no es cierto? 
Qué pasaría si nos quedasemos llorando continuamente por un error cometido.. Un desperdicio. Recuerda todo aquello como lo que es, experiencias felices que llegaron a su fin y dieron paso a otras que llegarían..  mucho mejores. 
No creo que "el primer amor" sea inolvidable, ni el segundo, ni el tercero.. Creo que te marca la persona, son inolvidables los momentos con ella porque han hecho que te marquen y sean especiales. Que se escondan en una parte remota de tu cerebro para que nunca consigas olvidarlos, y los recuerdes en los mejores (o peores) instantes, para enseñarte que hay ciertas personas que siempre sabrás que aportaron su granito de arena. Que vinieron y arrasaron, pero enseñaron. Esas personas que siempre tendrás su ventaja sobre las demás. 

viernes, 1 de enero de 2016