Pero que ilusa de mí, las más buenas son la que más hostias se llevan luego y que me lo desmienta alguien que pueda y con motivos.
No quería ahogarme en un vaso medio lleno, ni hundirme en lo más profundo de mi corazón y de mi cabeza (y digo las dos por que sinceramente no se que me controla ahora mismo) solo pasar desapercivida. No ser pasto de las balas cuando comenzasen a disparar, pero siempre me encuentro en los mejores sitios en los peores momentos. Cuando estalla todo.
