martes, 18 de agosto de 2015

Amaca junto al mar. Ese sonido familiar y tranquilizador, el de los cubitos deshaciendose en el vaso bajo ese sol que te quema la piel. La arena bajo tus pies y  el agua fresca como un salvavidas. Te mece alante y atrás, como una cuna que dueme a su bebe. El libro en tu costado. Movil apagado.
Vacaciones.. 
Pero, en un instante bien disfrutado, te das cuenta de que estas cogiendo el avión con una lluvia de tres pares de cojones y un frio que te cala los huesos. 
Vaya mierda... 
Y es que, volver a la rutina después de unas agradables vacaciones es lo que más cuesta, y más si solo tienes peso al lugar que vuelves. Pero que significado le daríamos a los suspiros, si toda nuestra vida fuese uno de ellos. 
No pasa nada, coge fuerzas y disfruta de lo que queda del verano, antes de que el mal tiempo te obligue a abrir ese "armario cerrado hasta próxima apertura" (la cual te ha dado de bruces en toda la cara) y entonces recuerdes todos los momentos del verano, los buenos y los malos, y pienses bajo la lluvia aferrandote a la bufanda calentita: 'quizás no fuese tan malo..' 
Porque lo mejor está por llegar. 

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