Adiós a tus sonrisas, y a tus comidas. A tus mimos y a intentar escucharme (por más que no sepas hacer de psicologo).
Por tu lucha constante por sacarnos adelante económica y mentalmente.
Por los enfados y sacadas de quicio sin venir a cuento.
Que se detenga la cuenta atrás de la llegada del momento, porque haría lo que fuese por frenarlo, destrozarlo y quemarlo. Que se quedase en el olvido.
Que fueses inmortal.
Que Dios no te necesita alli arriba, yo sí aquí abajo.
Quiero vivir, verte envejecer y poder disfrutar de tus manias aún con 100 años o más.
Que yo sé que tu mejor amigo te quiere allí con él... Que vendrá él a buscarte, y te dirá (como dices tú) "venga anda, que
aquí ya has hecho mucho.. Vámonos". Llevará la guitarra en mano, y te cogerá a ti de la otra.
Solo quedate a mi lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario