Y que razón tenías... Siempre me lo recordabas, pero era de las únicas cosas buenas que hacias. Que hacían que llenase el vacío que dejabas cada vez que lo hacías mal.
No me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Sé que el amor es solo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo. Y sé que el Sol engullirá la única Tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti.
miércoles, 14 de enero de 2015
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