Recordemos la posición, concretamente la de Kate.
Tras esta intrudicción, donde teneis en la retina visualizada la "mítica postura",quiero hacer ver tal y como estoy al borde del acantalido.
Es un continuo, mantener los brazos extendidos y el cuerpo erguido. El corazón en mano, y la valentia rebosandome en las venas. Adrenalina surtiendo de mi cuerpo como si de sangre se tratase. Pero, yo no decido tirar o salvarme. En realidad, solo hace falta un pequeño empujón para dejarme caer. Unas palabras, unas apuñaladas o unos de esos besos que son disparos.
Por que vivo en un continuo "¿cúando se quedarán mis pies sin tierra que pisar?".
Día tras día, lucho por que ese momento no llegue nunca, pero muchos de nosotros nos hemos sentido desvanecer en algún momento.
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