Algunas veces somos tan sumamente inútiles de sentirnos solos porque los amigos que encontrastes en tus mejores y peores momentos, los cuentas con los dedos de una sola mano. Cuando en realidad es al revés, no debes sentirte solo sino afortunado por que siempre es mejor tener pocos y que te llenen, que muchos y no sentir absolutamente nada. Tener cinco y sentirte la persona más feliz del mundo, porque no necesitas más que eso, a tus cinco y la tranquilidad, o el movimiento incesante de una fiesta. Eso, amigos mios, es vivir. Es saber vivir.
No me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Sé que el amor es solo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo. Y sé que el Sol engullirá la única Tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti.
jueves, 28 de mayo de 2015
El saber vivir.
No siempre siguen en nuestro camino las personas que hubiésemos deseado, ni las que quisiésemos que formasen parte en nuestros momentos más importantes. Por que ahora que ha pasado el tiempo me ciño en los mis momentos más duros y difíciles, y en los de plena felicidad, y me detengo a pensar quién estuvo allí y quién no. Así sabrás a ciencia cierta quien puedes contarlo como un amigo de verdad y quien no.
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