lunes, 18 de mayo de 2015

Hoy he decidido uno de los deseos que le pediría a mi genio de la lámpara, y es que mucha gente pediría dinero, coches nuevos, casas caras o poder volar, por ejemplo. Pero eso es solo una felicidad relativa, yo busca una absoluta, plena, instantanea, esa que no es permanente pero que se encuentra en todos los buenos momentos. Mi deseo sería poder ser otra persona cercana a mi.. Y olerme. Acercarme a milímetros de mi piel y oler mi olor característico, el cual tenemos cada una de las personas. Puede sonar a mariconada, pero esas sensaciones te pueden dar más que una casa cara o mucho dinero por gastar, por que el dinero de una forma u otra, son parches que tapan tu herida de la soledad e infelicidad, una vez que no queda, estas heridas se desmantelan por completo. No me malinterpreteis, no estoy diciendo que todas las personas ricas sean infelices y estén solas, es al revés pero es la más absoluta ignorancia que podemos encontrar. 

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