sábado, 19 de abril de 2014

Ayer, mientras estaba en la procesión y miraba a mi querida virgen de la Esperanza, a la que llevo iluminandole el camino; me di cuenta de que todos los seres humanos adoramos a una estatua, un representación de algo que supuestamente ocurrió hace años y en lo que nosotros depositamos toda nuestra confianza en que eso pasó en realidad. 
Siempre tenemos que creer en algo, como por ejemplo en una estatua. Siempre decimos "le pido fuerzas a la virgensita" o cosas por el estilo, cuando en realidad, después si 'conseguimos' esas fuerzas no es por la virgen, es por nosotros mismos. ¿Por que tenemos que depositar todas nuestras esperanzas en una virgen, estatua u objeto? ¿Por que no podemos creer en nosotros mismos, depositar todas nuestras fuerzas en nosotros, que somos los únicos que podemos conseguir lo que pidamos? Nos desentendemos de las cosas que queremos, intentamos dejarle el esfuerzo a otro. Esta bien tener esperanza en algo y todo eso, pero somos nosotros los que vamos a conseguir las cosas, ni aun que le pidamos fuerzas a una Virgen, no nos va a solucionar la vida. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario