Los nervios siempre me traicionan,
intento no pensar en ello, pero no puedo,
sé que siempre estarán ahí, y que pueden conmigo.
Le doy mil vueltas a mi cabeza, buscando alguna respuesta
para las miles de preguntas que se amontonan en mi interior. Claro está, no
encuentro ninguna satisfactoria.
Y quiero dejar esos pensamientos, de buscar esa maldita
respuesta que necesito, y solo me torturo. No las hay.
Y sigo sin entender, el por qué a sabiendas de que me duele,
se te pasa por la cabeza, e incluso lo deseas.
Y sigo pensando, y haciéndome más y más daño, preguntándome
cómo, sabiendo lo que pienso, lo que me duele, y un sin fin de sentimientos
dolorosos .
Pero el tiempo ya llegó a su límite , sigo sin entender y
sin tener ninguna respuesta que me haga sentir bien pero me basta con saber que
el dolor algún día se irá , que desaparecerá y volverá a resplandecer esa
estrella que de pronto se apagó sin más .
No hay comentarios:
Publicar un comentario